Gennady Golovkin – Willie Monroe Jr. (16/5/2015)

Forum, Inglewood, Estados Unidos.

En juego el título mundial de supercampeón WBA del peso medio, pero no el título WBC interino, ya que Monroe no aceptó las condiciones de seguridad del Consejo: pre-pesajes de 30 y 7 días antes de la pelea y exámenes médicos.


El combate se iniciaría como se esperaba, con el zurdo Monroe aprovechando su buen juego de piernas para caminar el ring mientras lanzaba su veloz jab y su cruzado de mano adelantada. Golovkin, que posee una sensacional habilidad para cortar el ring y dejar sin salidas a sus oponentes, con cierta paciencia iría anotando manos aisladas en directo, croché de izquierda o hooks de izquierda y derecha al rostro, que demostraron pronto que Monroe no podía basar todo su combate en su buen desplazamiento si quería terminar en pie.


Pero no le daría tiempo a cambiar de táctica antes de pagar el precio, puesto que en el segundo asalto, arrinconado en una de las esquinas, Monroe era alcanzado por un único croché de izquierda de tremenda dureza que le lanzaba a la lona. El estadounidense se alzaría sin excesivos problemas, pero en la reanudación tendría que soportar una intensa ofensiva de Golovkin, que se lanzó a por él en busca del final. «Mongoose» lanzaría jabs y ganchos al cuerpo y trataría de desplazarse, pero el boxeador kazajo le alcanzaba varias veces con nuevos cruzados de izquierda y con una derecha que le desestabilizaba y le hacía caer por segunda vez. Antes de que terminase el round todavía Golovkin dejaría muestras de su imparable boxeo conectando ganchos y directos, aunque recibiría algunos buenos contragolpes de Monroe en uppercut y gancho.

En cualquier caso y pese a las notables dificultades, Monroe seguía en la lucha y a partir del tercer asalto variaría su estrategia de combate. Quedándose mucho más en el centro del ring, aceptaría una pelea con más intercambios de golpes, puesto que hasta entonces su elevado dinamismo no le había evitado demasiados golpes y a la vez no le había permitido conectar sus manos con dureza. El cambio táctico daría ciertos resultados en el cuarto episodio, aunque en el tercero los combos de ganchos al cuerpo de Monroe no eran suficientes para compensar los potentes hooks al rostro de su oponente. En cambio en el round número cuatro, coincidiendo con una disminución en el número de golpes que lanzaba Golovkin (que quizás buscaba recuperarse o guardar fuerzas para una ofensiva final), Monroe ofrecería su mejor asalto, conectando con potencia el gancho de izquierda al cuerpo en corta y rápidas combinaciones de rectos en la media-corta, principalmente en 1-2 y 1-2-croché con los que anotó de forma muy clara.


En el quinto episodio Golovkin acentuaría considerablemente su presión y de nuevo pondría en problemas a su rival, al que hizo tambalear tras impactarle un potente uppercut de izquierda seguido por un no menos fuerte hook de mano diestra. De todas formas Monroe, que se mostró valiente durante toda la pelea, no optaría por el clinch (como no lo hizo durante el restante enfrentamiento) sino que trataría de responder gancho por gancho. Con todo, su coraje de poco le serviría ya, estando muy desgastado por las terribles manos de «GGG»: el siguiente episodio, el sexto, sería el del desenlace. Golovkin conectaría primero un uppercut de derecha y seguidamente un gancho también diestro que llevaban a las cuerdas a un nuevamente desestabilizado Monroe. Una vez que tuvo a su adversario con la espalda en el ensogado, Golovkin lanzaría una serie de uppercuts y hooks que llevarían a la lona por tercera ocasión a Monroe que, aunque se volvió a alzar, ante la pregunta del árbitro de si quería continuar decidiría no seguir.


De esta forma, por KO Técnico en el sexto asalto, Gennady «GGG» Golovkin 33(30KO)-0 se volvía a imponer solvente y contundentemente, manteniendo su record invicto, elevando su porcentaje de victorias antes del límite hasta el 91% (20 de ellas consecutivamente) y defendiendo su cinturón WBA de supercampeón por tercera vez, la catorceava si contamos desde que lo posee como campeón WBA. Con cada victoria Golovkin demuestra con más claridad su condición de número 1 del peso medio y da cada vez un paso más en su escalada en el ranking libra por libra, algo a lo que contribuye su espectacular y arrollador estilo de combate. Muchos podrán alegar que Willie Monroe 19(6KO)-2(1) es un boxeador casi desconocido y de insuficiente nivel para medirse a un rival de la talla de Golovkin, pero lo cierto es que Monroe, sin ser un púgil entre los cinco mejores de la división, es un buen boxeador que pondría en apuros o vencería a muchos de los actuales top 15. Además cuando nadie quiso aceptar el reto del boxeador kazajo, Monroe fue uno de los pocos que respondió afirmativamente, por lo que el estadounidense posee más crédito por su coraje que algunos boxeadores de la élite de la categoría que rehuyeron la pelea.


Con la figura de Pacquiao, que había sido el boxeador agresivo por excelencia de los últimos años, diluyéndose, Golovkin se alza como un relevo, por lo que son muchos los aficionados y críticos que quieren verlo enfrentado a los grandes nombres, algo que el mismo Golovkin pide. Tal y como afirmó al terminar la pelea quiere unificar la división, desea ejecutar su combate mandatorio con el campeón WBC Miguel Cotto y a medio-largo plazo medirse al «Canelo» Álvarez y a Andre Ward, combates todos ellos que serían emocionantes y espectaculares. De momento, y teniendo que esperar al menos hasta el próximo año para ver cualquiera de estos cruces, el equipo de Golovkin ya ha anunciado que planean que su boxeador se vuelva a subir a un cuadrilátero en septiembre y en diciembre,completando el que podría ser su mejor año como boxeador profesional.

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