Gennady Golovkin – Martin Murray (21/2/2015)

Salle des Etoiles, Monte Carlo, Mónaco.
En juego el título mundial WBA y el WBC interino del peso medio.

Murray pudo ofrecer, explotando su buen boxeo en la larga, dos primeros buenos asaltos, llegando incluso a anular un tanto el boxeo de su oponente. Jabeando, entrando y saliendo con combos de hooks e incluso conectando algunas buenas derechas, Murray mantenía a distancia a su perseguidor, ante el que no se dejaba arrinconar dando pasos laterales o entrando en clinch. Durante estos dos primeros asaltos el púgil kazajo empezaba a mostrar incluso signos de impaciencia, precipitándose en poco efectivos ataques con el hook, permitiendo incluso algunas esquivas del británico. Este buen inicio de Murray se mantuvo durante parte del tercer asalto, en el que anotó algunos 1-2, pero en este mismo round Golovkin conseguiría conectar un potente croché de derecha que desestabilizaba a su contrincante, cerrando el asalto con un buen 1-2 seguido por combos de hooks mientras retrocedía evitando el clinch de su oponente.

Este fue un signo de la reacción de «GGG», que en el cuarto asalto desplegaría su arrollador boxeo, de tanto ritmo y agresividad que por pocos es igualable en el circuito mundial. Cortando el ring con sus pasos hacia los ángulos arrinconaba a Murray contra las cuerdas o las esquinas, impactándole contundentes uppercuts, hooks arriba y abajo, así como abiertos crochés. Ante esta intensa ofensiva Murray poco más podía hacer que subir sus brazos cerrando aun más su hermética guardia, cosa que provocaba que recibiese algunos fuertes impactos al cuerpo. Así, un nuevo hook de mano derecha abajo, en un momento de descuido, obligaba a Murray a poner la rodilla en tierra, en lo que parecía el principio del fin, algo que pareció todavía más obvio cuando Golovkin lo volvía a derribar con un hook de mano derecha al cuerpo que encontraba un pequeño hueco para impactar. Aún así Murray pudo levantarse y terminar el round, pero este había sido el punto de inflexión del combate.
 

A partir de este momento el británico perdería gran parte de su movilidad y velocidad de manos, teniendo que forzarse a caminar unos pasos laterales para no ser desbordado ante la lluvia de curvos de su rival, un Golovkin que no cesaría en perseguirlo y en golpearlo con puños desde todas las trayectorias, usando el kazajo incluso su heterodoxo y vistoso swing de mano izquierda. Con todo, Murray demostró su talla de boxeador y su valentía encajando una tras otra las descargas de su rival y contragolpeando con 1-2 o combos de ganchos cuando encontraba la oportunidad. Así fueron transcurriendo los asaltos a partir del quinto, con un progresivo desgaste del corajudo Murray por los terribles crochés de derecha y uppercuts de izquierda de Golovkin. En el octavo asalto se hizo evidente que el boxeador inglés estaba tocado, algo a lo que contribuyó un potente combo croché de izquierda-directo de derecha. Aun así en el décimo asalto, usando las pocas fuerzas que le quedaban, pudo todavía conectar algunos combos de hooks al rostro, pese a que apenas podía mantener sus manos arriba. En este mismo round Golovkin se anotaría la tercera caída impactando una derecha directa.

Finalmente en el onceavo y penúltimo asalto, Golovkin arrinconaría en una esquina a su adversario y le conectaría una fuerte derecha recta, que motivó que el tercer hombre detuviese la pelea. Así Gennady «GGG» Golovkin 32(29KO)-0 realizaba exitosamente una nueva defensa de sus cinturones y ponía nuevamente de manifiesto porque es el mejor peso medio de la actualidad y porque es un de los mejores boxeadores libra por libra. Su brutal ritmo de combate y su temible pegada serían por si mismas suficientes para imponerse con solvencia a casi todos los boxeadores de su división, pero a estos hay que añadir su notable precisión y técnica, a la que muchas veces deja de lado voluntariamente por conectar sus manos.

La contundente victoria sobre Martin Murray 29(12KO)-2(1)-1 es más meritoria si contamos que el británico se había impuesto a Felix Sturm (aunque no lo vieron así los jueces) y había sido derrotado por estrecho margen ante Sergio Martínez, siempre apoyándose en un boxeo frío y de gran solidez que apenas deja espacio a los errores. Además, hay que destacar la valentía y el tesón de Murray, que no se rindió en ningún momento e incluso trató de lanzar sus manos hasta el final, aunque el resultado del combate era inevitable. Se debe mencionar que destacados púgiles de la división como Geale o Rubio no pasaron del tercer asalto, algo habitual en el palmarés de Golovkin que es la primera vez que alcanza un onceavo asalto.

Ahora ante Gennady Golvkin se abre un abanico de posibilidades y de grandes combates, ya que son varios los grandes boxeadores a los que le gustaría medirse a él (al menos es lo que afirman). De todas formas Golovkin ha señalado en varias ocasiones que su objetivo es el campeón WBC Miguel Cotto, contra el que ofrecería un magnífico combate.

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